Masaje

Recuperarse en buenas manos
El masaje terapéutico es altamente recomendable para la recuperación del paciente en multitud de patologías. En la antigüedad ya conocían las propiedades que éste poseía como remedio natural para combatir el dolor.
El valor terapéutico de esta variante del masaje hace alusión a su uso concreto, es decir, tratar los procesos patológicos en enfermos o personas que sufran algún tipo de lesión. Por ello, es necesario que el masaje sea realizado por manos expertas y en Mundocorporal contamos con ellas.
Cómo funciona el masaje terapéutico
Las manos del masajista trabajan la superficie corporal del paciente, quien manipula los tejidos blandos mediante el masaje para aliviar el dolor en las diferentes zonas del cuerpo ya sea producto de traumatismos, estrés, malas posturas o enfermedades.
La duración de la sesión y la profundidad de la fricción dependerán del tratamiento requerido por el paciente. Antes de tocar la zona dolorida es imprescindible valorar su estado, puesto que hay ocasiones en las que la palpación puede ser contraproducente: inflamación aguda, periodo agudo de traumatismos, heridas abiertas, infecciones, etc.
A quién se recomienda el masaje terapéutico
El masaje es uno de los instrumentos terapéuticos más eficaces que existe, aminora o erradica numerosas dolencias. Sus propiedades actúan en:
- Las enfermedades reumáticas.
- Las enfermedades neurológicas, tanto periféricas (trastornos tróficos, parálisis, espasticidad) como en las centrales (insomnio, ansiedad, estrés, alteraciones psíquicas).
- Enfermedades del aparato locomotor.
Beneficios del masaje terapéutico
Los efectos terapéuticos positivos de este tipo de masaje son muy variados. A continuación enumeramos los beneficios generales que aporta:
- Estimular, desarrollar y calentar la musculatura
- Relajar la musculatura.
- Mejorar la elasticidad de los tejidos.
- Mejorar la circulación sanguínea.
- Estimula la liberación de endorfinas.
- Calmar o estimular el sistema nervioso.
- Acción mecánica sobre los tejidos.
- Mejorar el estado anímico.
